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Fractura articular conminuta de tibia y luxación tibio tarso en una perrita Yorkshire.

El caso de hoy es uno de los más complejos que hemos resuelto últimamente. Se nos presenta en consulta una perrita de 8 años de 3 kg de peso, que ha sido atropellada por un coche y que no se levanta de la extremidades posteriores. Además, vemos un fragmento de hueso de la tibia a través de la piel y el tarso se muestra muy inestable.

Le hacemos radiografías y vemos en la pata derecha, una fractura distal de tibia con varios fragmentos que llegan hasta la articulación del tarso, desestabilizando la articulación. En la izquierda, además, presenta la perra una luxación de la articulación de la cadera.


Visto el destrozo, planteamos tratar de salvar la extremidad de la fractura, aunque la articulación está muy dañada. Para ello, diseñamos una placa especial, hecha a medida para esta perra por Beta Ingeniería, con la cual, poder reparar al mismo tiempo, la fractura de tibia y realizar una artrodesis de tarso para estabilizar la articulación.

De esta forma, conseguimos solucionar los dos problemas en un mismo tiempo quirúrgico. Lo primero que hacemos es abordar la tibia y reducir la fractura de tibia, para ello nos ayudamos de unas agujas, que reducen temporalmente los fragmentos mientras realizamos el fresado de la articulación y moldeamos la placa antes de ponerla en el hueso.

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La placa la ponemos de manera tradicional, poniendo el primer tornillo en el astrágalo y, a continuación el más distal y luego el más proximal. Muchos de estos tornillos son de bloqueo, para favorecer la estabilidad y rigidez del proceso y acelerar la consolidación del hueso.

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Añadimos un producto llamado Bio-fast, fosfato bicálcico, para favorecer la osteoconducción, justo en la zona que hemos fresado y facilitar la fusión de la artrodesis.

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Cerramos la piel y realizamos la radiografías para valorar la cirugía, en donde vemos que todo está como hemos planeado. En la otra extremidad, hacemos una artroplastia de escisión de la cabeza del fémur.

 

A las 2 semanas realizamos unas radiografías de control, en donde vemos que se está consolidando el hueso y la perra, además, utiliza la pata perfectamente.

3 meses después, revisamos radiográficamente la operación, y vemos que el hueso y la artrodesis, están perfectamente consolidados.

 

Podéis ver cómo camina en este vídeo. Estamos muy contentos por el resultado, ya que, en un primer momento se llego a plantear la amputación de una extremidad, y hemos conseguido que quede muy bien.

DR. Felipe de Frutos.

Clínica veterinaria El Parque. Talavera de la Reina

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